
Santuario de Covadonga
Un lugar donde la arquitectura y la naturaleza se funden. La Santa Cueva, incrustada directamente en la roca viva con el salto de agua del río Mestas cayendo a sus pies, crea uno de los paisajes más místicos de la región.

Dolmen de Merilles
Ubicado en el concejo de Tineo, este monumento megalítico no solo es una joya histórica, sino que se encuentra en un cordal que ofrece unas vistas panorámicas espectaculares de los valles occidentales y del embalse de La Barca.

Lagos de Covadonga
Los lagos glaciares Enol y Ercina son la postal por excelencia de la alta montaña asturiana. Sus aguas reflejan las cimas rocosas del Macizo Occidental de los Picos de Europa, rodeados de praderas de un verde intenso donde suele pastar el ganado.

Cabo Peñas
El punto más septentrional del Principado ofrece un paisaje agreste y dominado por la fuerza del mar. Sus acantilados de cuarcita se alzan a más de 100 metros en caída vertical sobre el Cantábrico, rodeados de brezales y prados.

Playa del Silencio
Cerca de Cudillero, es un inmenso anfiteatro natural de escarpados acantilados que abraza una cala de cantos rodados y aguas cristalinas. Su aislamiento la mantiene como uno de los rincones costeros más vírgenes y sobrecogedores del litoral.

Parque Natural de Somiedo
Entornos como los lagos de Saliencia o el Lago del Valle ofrecen un paisaje glaciar rodeado de montañas imponentes. Las brañas, con sus tradicionales cabañas de teito de piedra y escoba, aportan un elemento humano y rústico que contrasta de maravilla con la inmensidad del valle.
